Comprar vino en grandes superficies

Muchas personas muestran dudas a la hora de comprar vino en las grandes superficies. Pues bien, no deben tenerlas y os explicaré por qué. Desde hace unos años los grandes supermercados han ido dando más importancia cada día a sus bodegas. Hoy nos podemos encontrar en algunos establecimientos unos surtidos realmente dignos. El Corte Inglés, algunos Carrefour ó algunos Alcampo, disponen de una larga lista de referencias verdaderamente acertadas.

¿Qué es lo que generan este tipo de establecimientos? Pues tráfico de gente. Debido a esa tremenda afluencia de personas, los productos tienen muchísima rotación, con lo que es difícil encontrarse con productos atrasados. La única excepción pueden ser los vinos blancos y los vinos rosados. Estos deben consumirse durante el año siguiente a su vendimia y algunas veces encontramos algunos que todavía están a la venta algunos años después. Por otro lado, la climatización de estos grandes establecimientos suele ser más bien fresca en todas las épocas de año, con lo que sigue siendo interesante comprar en ellos. La única limitación sería el surtido. No encontrareis vinos exclusivos o de producciones limitadas. Claro, por el gran volumen de ventas que tienen estos sitios acostumbran a trabajar con bodegas de una producción suficiente para su abastecimiento y quedarían descartadas las pequeñas bodegas. Ahí es donde entran las tiendas especializadas, que las hay muy buenas, con muchísimo surtido, suelen tener personal muy preparado y te informan debidamente sobre el producto. Aquí puedes encontrar verdaderas joyas de la enología, de producciones limitadas, que no encontrarás nunca en las grandes superficies. Pero ¡ojo! que no todas las tiendas especializadas son buenas. Hay verdaderos delincuentes vendiendo vino ¿eh? con estanterías llenas de botellas en los escaparates, donde les da el sol de lleno, sea verano o invierno, pero de estos ya hablaremos.

En resumen, las ventajas de comprar en las grandes superficies serían el precio y la frescura del producto (por lo general). Las desventajas serían la limitación del surtido y el no tener personal cualificado para informar al consumidor.

Con las tiendas especializadas (las buenas) es al revés, un gran surtido, vinos espléndidos y exclusivos pero hay pocas y suelen ser caras.

Pero es igual, comprad donde queráis, pero comprad vino y bebed.

Salud,

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