Pedir vino en un restaurante

Cuando decidimos ir a un restaurante a comer o a cenar, la mayoría de personas se hacen un verdadero lío con la carta de vinos. Pero no es dificil aprender unas mínimas reglas para que , al menos no te engañen aunque sea sin intención.

Tened en cuenta que los restaurantes que cuentan con un profesional o somelier acostumbran a ser restaurantes caros que la mayoría de bolsillos no se pueden permitir.

La primera norma a tener en cuenta es que el vino más caro del restaurante no tiene por qué ser el más bueno. A lo peor es el que lleva más tiempo allí, precisamente por ser muy caro.

Los vinos blancos y los rosados deben ser del año en curso, es decir que en las fechas en las que estamos ya - Febrero/Marzo de 2009 - deben ser de la vendimia del 2008. Con alguna excepción en algunos Albariños que están mejor en su segundo año.

En cuanto a los tintos parece mas complejo pero no es cierto, vereis. Si en una carta os indican: “vino la marca que sea joven” no permitais que tenga más de un año desde su embotellamiento.

En los vinos de crianza mirad que el año de su cosecha sea como máximo de cuatro años atrás y en los vinos de reserva mirad que el año de su cosecha sea como máximo de seis años atrás.

Sé que puede haber gente que no esté de acuerdo conmigo por ser tan estricto, pero la triste realidad es que la mayoría de restaurantes, donde podemos acceder la mayoría de españoles, no disponen de medios adecuados para la conservación óptima del vino. Y sin embargo sí que te cobran como si los tuvieran, así que si nos tienen que cobrar la barbaridad que nos cobran por una botella, esa botella tiene que estar en perfectas condiciones, sin excusas; y si no se devuelve y punto. El restaurante se la devolverá al proveedor y ya está. No penseis que pueda ser una pérdida para el restaurante.

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